Cocina de
doña Ana

Doña Ana Elvia Alzate vive en la vereda Santa Rita, corregimiento Manantial del municipio de Manizales. Ella es una mujer callada, tiene una mirada pícara sin malicia alguna, conversa si le ponen tema. “Yo sé usted a qué vino, usted no tiene sed” le reclama a su esposo que sube en medio de la jornada por bogadera mientras sonríe con timidez.
En la cocina de Doña de Ana, todos los utensilios cuelgan muy cercanos al fogón, que además de las hornillas, tiene un lugar para mantener agua caliente, un horno para los plátanos maduros y el sitio para los condimentos, podría decirse que es un fogón prefabricado de última tecnología.
El menú del día es un plato de lentejas con arroz, carne frita y plátano maduro asado. El almuerzo está listo, el aroma así lo anuncia, se ven subiendo la ladera cargados de café recién recogido su marido y los recolectores con pasos silenciosos y sin pronunciar palabra, cada uno toma su lugar.

botonAnaIMG

Cocina 360°

Cocina de
doña Ana

Cocina de doña Ana

Doña Ana Elvia Alzate vive en la vereda Santa Rita, corregimiento Manantial del municipio de Manizales. Ella es una mujer callada, tiene una mirada pícara sin malicia alguna, conversa si le ponen tema. “Yo sé usted a qué vino, usted no tiene sed” le reclama a su esposo que sube en medio de la jornada por bogadera mientras sonríe con timidez.
En la cocina de Doña de Ana, todos los utensilios cuelgan muy cercanos al fogón, que además de las hornillas, tiene un lugar para mantener agua caliente, un horno para los plátanos maduros y el sitio para los condimentos, podría decirse que es un fogón prefabricado de última tecnología.
El menú del día es un plato de lentejas con arroz, carne frita y plátano maduro asado. El almuerzo está listo, el aroma así lo anuncia, se ven subiendo la ladera cargados de café recién recogido su marido y los recolectores con pasos silenciosos y sin pronunciar palabra, cada uno toma su lugar.

botonAnaIMG

Cocina 360°